Ya estamos terminando la temporada de alcachofas, así que la vamos a aprovechar para hacer esta deliciosa pasta. Os aseguro que es totalmente diferente y está riquísima. Como muchas otras cosas no debemos quedarnos en macarrones a la boloñesa o con tomate. Ésta, os encantará.

250 gr de macarrones
1 cebolla
6-8 espárragos verdes un poco gruesos
3 alcachofas grandes o 4 pequeñas
4-5 cucharadas de tomate frito casero
1 ½ cucharadas de menta picada
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal
Cocer los macarrones en agua con sal.
Cortar la cebolla en cuadraditos pequeños (brunoise)
Cortar la parte dura de los espárragos y desecharla o guardar para hacer un caldo.
Cortar el tronco en rodajas de 3mm de grosor, dejar las puntas aparte.
Cocer las puntas de los espárragos en agua con sal 3 o 4 minutos según el grosor, tienen que quedar al dente. Escurrir y reservar.
Limpiar las alcachofas, cortarlas en juliana gruesa y ponerlas en un bol con agua y limón para que no se oxiden.
En una cazuela con el aceite, sofreír la cebolla, cuando esté casi hecha, añadir las alcachofas bien escurridas y los espárragos (menos las puntas), echarle sal.
Cuando esté bien hecha la verdura, añadir el tomate frito y la menta. Mezclar bien y dejar 1 minuto para que se integren bien los sabores.
Añadir las puntas de espárragos y los macarrones escurridos. Mezclar de nuevo y servir.