Esta ensalada queda muy rica y es facilísima de hacer. Realmente es una en salada fusión. Lleva el cuscús que es tradicional del Norte de África con orígenes bereberes que se remontan al siglo XII. El Tempeh (aunque pensemos que su origen es Japón) es originario de Indonesia, específicamente de la Isla de Java. Y la olivada que tiene sus raíces en la cultura mediterránea y muy tradicional en Cataluña y Aragón. Comparte orígenes con la tapenade de la Provenza francesa… La mezcla de los tres elementos es muy, muy rica, refrescante y plato único, ahora que estamos en verano y el calor aprieta de lo lindo, apetecen mucho este tipo de platos. ESPERO QUE OS GUSTE

240 gr de cuscús (en esta ocasión utilicé integral)
200 gr de judías verdes (vainas)
240 ml de caldo vegetal
1 paquete de Tempeh
3 tomates pera
1 cebolla tierna mediana
1 diente de ajo
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita y media de tomillo
Sal
Pimienta
Hojas verdes de ensalada variadas (rúcula, canónigos, lechuga…)
OLIVADA CASERA:
1 bote de olivas negras sin hueso
1 ½ cucharaditas de hierbas de la Provenza
50 ml de aceite de oliva virgen extra
Sal
Empezaremos haciendo la olivada. En un vaso triturador poner las olivas escurridas, la sal, las hierbas y el aceite. Triturar con el turmix hasta que quede una pasta. Si vierais que necesita más aceite, añadir un poco más. Reservar.
Lavar y cortar las judías verdes por la mitad a lo largo y después a lo ancho (si son muy largas).
Picar muy pequeño la cebolla y el ajo y los tomates en brunoise.
Cortar el Tempeh en cuadrados de bocado no muy grandes.
En una sartén grande poner el aceite y cuando esté caliente echar la cebolla y el ajo. Cuando esté transparente la cebolla, añadimos el Tempeh. Seguir cocinando hasta que el Tempeh empiece a dorarse, entonces añadir el tomate, la sal, la pimienta y el tomillo.
Mezclar y dejar cocinar bien el tomate hasta que prácticamente sea puré.
Mientras pondremos el cuscús en un recipiente y le añadiremos el caldo hirviendo (para no equivocarse, pesar el cuscús en un vaso y poner el mismo volumen de caldo… por ejemplo si el cuscús ocupa 1 vaso, añadiremos 1 vaso de caldo).
Cubrir con papel film y dejar que el cuscús absorba todo el caldo.
Cuando el tomate esté hecho, añadimos las judías tiernas y el cuscús que rasparemos con un tenedor para que se suelte. Mezclar todo bien.
Servir y poner por encima una cucharada de olivada y adornar con unas hojas de canónigo.
Servir el resto de olivada en una salsera para que cada comensal se sirva la que quiera.
Comer a temperatura ambiente o meter en la nevera para que esté fresco. Si lo metéis en la nevera sacarlo 15 o 20 m. antes de comer.