Cuando volvíamos de un viaje que hicimos a Rusia, tuvimos la gran suerte de conocer a Olga una chica que viajaba con su madre y le pedí la receta de esta maravillosa sopa, la que hacía ella en su casa. Yo la he veganizado, naturalmente, pero os prometo que queda igual de deliciosa que las que comimos en Moscú. Un viaje maravilloso en el que conseguí una de las mejores recetas de sopa, dictada por una abuelita rusa encantadora.

3 remolachas crudas medianas
1 zanahoria grande
1 rama de apio sin hojas
1 cebolla roja mediana
2 dientes de ajo
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
½ cucharadita de sal de apio (opcional)
1 hoja de laurel
1 litro de caldo vegetal (o el que necesite)
2 tomates medianos
1/4 de col lombarda o col blanca (o la mitad del cuarto al gusto)
Zumo de ½ limón (o 2 cucharadas de vinagre)
Sal
Crema agria (1 yogur con zumo de ½ limón)
Pelar y cortar en dados la remolacha, la patata, el apio, la cebolla,la zanahoria y el ajo.
En una olla con el aceite, saltear un par de minutos, añadir la sal de apio y la hoja de laurel, remover, dejar 30 segundos y añadir el caldo.
Probar de sal por si necesitara.
Cuando empiece a hervir, tapar la olla y cocer unos 20-25 minutos a fuego lento.
Cuando pase este tiempo, destapar la olla, echar el zumo de limón, la col cortada en Juliana y los tomates en cuadraditos (si se quiere sin piel).
Cocer 15 minutos más.
Servir y decorar con una cucharada de crema agria
NOTA:
Si pasan unas horas, está divina…