Os vuelvo a traer una deliciosa receta de nuestro viaje por Andalucía, concretamente Sevilla. Un delicioso plato cuyo origen es de la cocina andalusí y que se encuentra como tapa o ración en todos los bares de la ciudad. Y son espinacas con garbanzos, NO garbanzos con espinacas… éste último es un guiso diferente. Yo, por costumbre (y desconocimiento) sin darme cuenta pedí los garbanzos con espinacas y la respuesta fue “no señora, son espinacas con garbanzos, nada que ver el guiso” 😊 Y así es, aquí las protagonistas son las espinacas y la forma de hacer el guiso es muy diferente. Os aseguro que es una delicia. No dejéis de probarla. ¡Os encantará!

700 gr de espinacas frescas
200 gr de garbanzos cocidos
3 dientes de ajo
2-3 rebanadas medianas de pan
1 cucharada de pimentón
1 cucharadita de comino en grano
2 cucharadas de vinagre de Jerez de calidad
½ vaso de agua de la cocción de las espinacas
½ vaso de aceite de oliva virgen extra
Sal
Lavar y cortar en juliana.
Poner a hervir agua con sal y cuando arranque el hervor, echar las espinacas.
Cuando estén cocidas (unos 5m) guardar el medio vaso de su agua o un poco más por si fuese necesaria. Escurrirlas y reservar.
En una sartén poner el aceite y freír los ajos pelados y el pan. Cuando estén las dos cosas fritas, retirar y ponerlas en un mortero o vaso de túrmix, añadirle el comino, un poco de sal y el vinagre. Majar o triturar hasta tener una pasta.
Dejar enfriar un poco el aceite y añadir el pimentón, darle unas vueltas (controlando que no se queme o estropeará el guiso) y añadir las espinacas escurridas y los garbanzos. Mezclar todo bien.
Añadir el medio vaso de agua de las espinacas al majado y disolverlo bien y echarlo a las espinacas con garbanzos. Mezclar para que se reparta y dejar cocer 15-20m a fuego lento. Tienen que quedar melosas.
Si se desea servir con algunos trozos de pan frito.
NOTA:
Es un guiso, de un día para otro muchísimo más rico.