Ideales como acompañamiento o incluso como aperitivo. Si tenéis la suerte de encontrarlas de colores aún es más vistoso, el sabor es el mismo que las típicas naranjas así que las podéis hacer con las que más os gusten. Normalmente las zanahorias de colores (naranja claro, amarillo, moradas…) sólo las he encontrado en los mercados de Francia. Aquí solo vi una vez y no he vuelto a verlas. De todas formas, están tan ricas y son tan diferentes que no importa que sean de colores o solamente naranjas. Espero que os gusten.

500gr de zanahorias
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra + un chorrito
1 ½ cucharaditas de zumaque (Sumac)
½ a 1 cucharadita de Harissa
Sal
Pimienta negra recién molida
1 cucharadita de tomillo
1 chorrito de limón
Precalentar el horno a 200º
Lavar muy bien las zanahorias y secarlas las haremos con piel. Echad por encima el chorrito de aceite y mezclar.
Poned las zanahorias en una fuente apta para el horno y cocinarlas.
Cuando estén tiernas, sacadlas y dejar enfriar.
Preparad el aliño. En un botecito de cristal, poned las 4 cucharadas de aceite, el zumaque, la Harissa, el tomillo, sal y pimienta y el chorrito de limón. Cerrar el bote y agitadlo bien para que quede todo bien mezclado.
Abrid las zanahorias por la mitad y echad por encima el aliño y mezclar.
Ponedlas en una bandeja o plato y servir.