En general me gusta mucho poneros platos sencillos que tarden poco en hacerse, pero sean super gustosos y ricos. Éste es uno de ellos. Tenía un Tempeh a punto de caducar y se me ocurrió hacerlo de esta manera. A mi marido le encantó. La Harissa de rosas es complicada de encontrar (nosotros la conseguimos por internet) y es un poco cara… pero está divina. Hay varias marcas y unas pican más otras menos. Nosotros compramos la marca Belazu. De todas formas, si no queréis comprar este tipo de Harissa no hay ningún problema, poned Harissa en pasta o en polvo, cambia un poquito el sabor, pero sigue estando riquísima, éstas las encontrareis en tiendas de especias o tiendas marroquís. Espero que disfrutéis tanto como nosotros.

1 paquete de Tempeh
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cebolleta no muy grande
1 pimiento verde
400 gr de tomate frito (sería genial que fuera casero)
2 cucharadas de Harissa de rosas, Harissa normal o si es en polvo 1 cucharadita de café
Perejil fresco picado
Sal
Cortar el Tempeh en cuadrados.
Cortar la cebolleta y el pimiento en juliana.
En un wok o sartén honda poner el aceite. Cuando esté caliente echar el Tempeh y sofreír hasta que se dore.
Retíralo del wok y reservar.
En el mismo aceite (si es necesario añadir un poco más) freír la cebolleta y el pimiento a fuego medio bajo, añadirle sal.
Cuando la cebolla y pimiento estén hechos, añadir el Tempeh y dejarlo cocinar 2 minutos más. Añadir el tomate frito y la Harissa, mezclar bien y dejarlo a fuego bajo 4 o 5 minutos.
Servir y espolvorear con perejil picado.
Acompañar de lo que se desee, patatas fritas, al horno, hervidas, arroz, pasta o verdura al vapor o cocida.