Volvemos a viajar por Francia, un país que me gusta muchísimo. La fougasse la hacen en forma de hoja y la cuelgan para que se enfríe en lugar de ponerlas en rejillas. Es muy curioso verlas en las “Boulangeries” A mí me gusta hacerla con la misma forma, pero también utilizo la misma masa para hacer panecillos, una barra o en forma de hogaza.

500 gr de harina de fuerza
1 sobre de levadura química para pan
2 cucharaditas de sal
300 ml de agua tibia
2 cucharadas de Aceite de Oliva Virgen Extra
1 ½ – 2 cucharadas de pimentón ahumado (si no tenéis o no os gusta, dulce)
1 cucharada de tomillo
Poner en un bol la harina, la levadura y la sal, mezclar para repartirlo bien por la harina y añadir el agua tibia y el aceite.
Amasar hasta que quede mezclado, poner en un lugar de trabajo (mesa o encimera) e ir amasando hasta que quede una masa lisa y firme, unos 10 minutos (si tenéis máquina 5 minutos).
Para saber que la masa está correctamente amasada, enharinar la punta del dedo índice y apretar la masa un poco, si vuelve a su sitio, está lista.
Estirar un poco la masa y en el centro poner el tomillo y el pimentón e ir metiendo las puntas hacia el centro para cubrir y amasar un rato más hasta que esté todo incorporado. El pimentón tiene que hacer como vetas en la masa, NO debe quedar todo compacto.
Utilizar el rodillo y darle forma de hoja, haciendo cortes en el centro (sin llegar a la punta y la base) y a los lados haciendo los nervios (guiaros por la foto). Ponerlo en una bandeja de horno con papel sulfurizado. Abrir bien los cortes para que no se cierren cuando se cueza.
Cortar un trozo de papel film, aceitarlo y cubrir la masa con él y dejar reposar 30 minutos o hasta que haya fermentado. Si queréis, antes de meter en el horno pintar con un poquito de aceite con mucha suavidad para que no baje.
Precalentar el horno a 200-210º y hornear de 30 a 35 minutos. Sacarlo y dejar enfriar en una rejilla.