Receta ideal para quien no es muy amante de las acelgas, a mí me gustan tanto que soy un peligro… Mientras escurren las voy comiendo… No son nada complicadas y el sabor excelente.
Si no sois como yo y dejáis cantidad suficiente, os animo a que las probéis. ¡Deliciosas!

2 manojos de acelgas
2 dientes de ajo
1 cucharadita de pimienta en grano
2 cucharaditas de pimentón ahumado o dulce
1 hoja de laurel
1 cucharadita de tomillo seco o 2 ramas de fresco
3 cucharadas de aceite
50 ml de vinagre
60 ml de agua
Sal
Limpiar las acelgas, cortar en trozos de bocado las pencas y en juliana ancha las hojas.
Cocer en agua con sal hasta que la penca esté cocida pero un poco al dente. Escurrir.
En una cazuela, poner el aceite y dorar los ajos en láminas, cuando estén dorados apartar del fuego y añadir la pimienta, el pimentón, el laurel y el tomillo.
Poner de nuevo en el fuego y añadir el vinagre, el agua y la sal.
Dejar hervir unos minutos hasta que reduzca un poco el líquido. Añadir las acelgas escurridas y mezclar muy bien para que queden todas impregnadas.
NOTA:
Podéis dejarlas hechas con antelación.