Están muy ricos y al ser redondos es una forma diferente de lo que estamos acostumbrados.
Son a mi manera, sencillamente porque hice un relleno mirando las verduras que había en la nevera y las especias que tenía y hacía tiempo que no utilizaba (tengo dos armarios de cocina sólo para especias…) y el resultado fue ¡Boom! ¡delicioso! Claro que lo que elegí era una combinación ganadora, la cuestión era ¿gustará? Y sí, gustó y mucho. Así que sorprended, no es nada complicado…

4 calabacines redondos
1 cebolla grande
1 zanahoria grande
1 pimiento verde
1 ½ tazas de soja texturizada de tamaño mediano
Caldo vegetal
3 cardamomos negros
3 clavos de olor
1 cucharadita de copos de chile secos
1 manojo de cilantro fresco
3-4 cm de jengibre fresco
Salsa de tomate frito casera
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Precalentar el horno a 200º
Dejar la soja texturizada remojando con el caldo vegetal caliente de 15 a 20 minutos.
Cortar muy pequeño la cebolla, la zanahoria y el pimiento verde.
En una cazuela con el aceite, sofreír primero la cebolla 5 minutos y añadir la zanahoria y el pimiento. Dejar cocinar 5 minutos más.
Añadir la soja texturizada escurrida, la sal, pimienta, cardamomo aplastado con la lama de un cuchillo para que se abra y salga el aroma, los clavos de olor, el chile en copos, el jengibre cortado muy pequeño y el cilantro picado.
Mezclar todo bien y dejar cocinar hasta que esté todo hecho (4-5 m)
Si no tenemos salsa de tomate, hacerla al principio (receta en salsas).
Añadir al sofrito 3 cucharadas del tomate frito y mezclar bien. Apagar el fuego.
Cortar la parte de arriba de los calabacines y reservar. Vaciarlos con una cuchara parisina (la de hacer bolitas) o con una cucharilla de postre con cuidado de no romper el calabacín. Dejar 2 mm antes de llegar a la piel. Reservar la carne de calabacín para hacer una crema.
Retirar los cardamomos del sofrito y los clavos (si se dejan ver) y rellenar los calabacines.
En una fuente refractaria, poner el resto del tomate frito y mezclar con un poco de caldo o agua.
Poner los calabacines, tapar con el sombrero que hemos reservado y hornear hasta que estén hechos. Acompañar de arroz o trigo fresco.
NOTA:
A nosotros nos gusta que el calabacín quede un poco al dente. Si prefieres que esté bien hecho, cuécelos enteros en agua hirviendo 5 minutos. Deja enfriar hasta que puedas manipularlos sin quemarte y vacialos.