Otro plato exquisito que me enseñó Patty en Chile. Rápido, sencillo y original. Gusta a todo el mundo que lo prueba, es un lujo. También me enseñó a hacer de la misma forma el ceviche de cochayuyo, un alga que aquí no se encuentra, es redonda y la dejan secar, allí se utiliza mucho.
Lo que si he visto que tiene alguna tienda de Barcelona dedicada a las especias es el Merkén, una mezcla de especias de los indios mapuches, es picante, pero sin exagerar hay ahumado y sin ahumar (a mí me gusta más ahumado) y da un toque estupendo en los platos. Si no lo podéis conseguir, utilizad chile en copos y si no os gusta el picante, sencillamente no lo pongáis. Os aconsejo que lo probéis algún día, quedareis como reyes… ¡Palabrita!

1 bandeja de champiñones blancos laminados
1 cebolla roja pequeña
½ pimiento verde o 1 si no es muy grande
½ pimiento rojo
½ pimiento amarillo
1 aguacate
½ manojo de cilantro
Zumo de uno o dos limones
Sal
Aceite de Oliva Virgen Extra
Merkén o copos de chile
Cortar en juliana fina la cebolla y los pimientos.
Lavar los champiñones, escurrirlos y secarlos para que no les quede agua.
Ponerlo todo en un bol grande para poder mezclarlo todo bien.
Pelar y cortar a trozos el aguacate, picar el cilantro y añadirlos al bol.
Echar aceite, sal, merkén o copos de chile (cantidad al gusto) y el zumo de limón.
Mezclar muy bien, probar de sal y limón (tiene que saber a limón)
Dejar reposar unos 10-15 minutos.
Servir en boles individuales.