Esta tarta queda deliciosa y enamora por su jugosidad, además no cuesta nada hacerla. Hoy es Sant Jordi, unos de los días más bonitos con sus rosas y libros… Pero será muy diferente con esta pandemia, así que la he hecho en forma de corazón para hacer un pequeño homenaje a este día en el que, por segundo año, no podremos pasear por las paradas de libros, ni de las rosas y ver ese ambiente alegre y tan animado… Tal vez el año que viene. FELIZ DÍA DE SANT JORDI

300 gr de zanahorias
270 gr de harina
250 gr de leche de soja
200 gr de azúcar moreno o panela
150 gr de nueces
30 gr de pasas previamente remojadas
1 manzana pequeña (o ¾ si es grande)
2 cucharaditas de aroma de vainilla
4 cucharaditas de canela
100 gr de aceite de girasol
50 gr de maicena
8 gr de levadura química de repostería
8 gr de bicarbonato
1 lata de coco para montar
Precalentar el horno a 180-190º
Pelar y rallar la zanahoria (agujero grande del rallador) que no quede puré o la tarta quedará como un mazacote… pelar y rallar la manzana. Si no habéis remojado las pasas, ponerlas ahora en agua caliente.
En un bol tamizar la harina, la maicena, la levadura, la canela y el bicarbonato. Añadir el azúcar o panela y mezclar todo bien.
Incorpora al bol la zanahoria, la manzana, las pasas bien escurridas, la leche de soja, el aceite y la vainilla, mezclar bien hasta tener una masa homogénea (si tienes, puedes hacerlo en robot).
Romper las nueces con las manos y añadirlas a la masa, mezclar con una espátula de silicona o cuchara de madera.
Coger dos moldes con forma de corazón (o redondos) y poner exactamente la mitad de la masa en cada uno. Hornear de 40 a 50 minutos. Probar pinchando el centro con una brocheta de madera, si sale limpia, están hechos. Sin desmoldar, ponedlos boca abajo, así quedarán planos. Dejar que se enfríen y desmoldar. Volver a poner boca arriba.
La noche antes poned la crema de coco en la nevera, tiene que estar bien fría. Montarlo con unas varillas eléctricas (o manuales). Probadlo por si queréis un poco más de azúcar y seguir montando hasta que tenga la textura que os guste.
Coged una mitad y untarlo con la crema. Colocad la otra parte de la tarta y poner el resto de crema por encima y los lados. Si queréis, podéis hacer una decoración con manga pastelera y dejar los lados sin cubrir. Decorar con un poquito de zanahoria rallada. Refrigerar hasta la hora de servir.
NOTA: Si no tenéis dos moldes iguales podéis poner toda la masa en uno y cuando esté frío partirlo por la mitad.
Se puede hacer el día antes.