Esta forma de conservar limones se hace en Marruecos. La primera vez que los vi fue en un mercado de Francia. Compre para ver que podía hacer con ellos, pero el sabor me daba un regusto final a química que no me gustaba nada. En un restaurante marroquí, pregunté a la chica que nos atendía como los utilizaba y también le dije que el sabor químico me echaba un poco para atrás. Ni corta ni perezosa, me dijo: ¿tienes para apuntar? En casa los hacemos de esta forma… Desde entonces siempre los preparo y tengo para todo el año. Eso sí, que sean ecológicos porque se utiliza la piel. Quedan buenísimos, para nada ácidos. Cuando los probéis, seguro que haréis cada año conserva. ¡Menudo descubrimiento!

8 limones no muy grandes ecológicos
Agua
Sal gorda
Zumo de limón
Poner los limones en un bol grande con agua fría. Cambiar cada día el agua durante 5 días.
El sexto día, sacar los limones y con un cuchillo de punta afilada hacer 4 cortes longitudinales, pero sin cortar los extremos, de forma que el limón quede cortado en cuatro trozos pero que no se separen.
Introducir ¼ de cucharadita de sal gruesa gorda en el centro de cada limón (separar con cuidado con los dedos para que sea más fácil que le entre)
Cuando estén todos, meterlos en tarros de conserva esterilizados.
Echar en cada tarro una cucharada de sal gorda y el zumo de un limón y verter agua hirviendo hasta cubrir los limones.
Tapar y guardar 3 semanas como mínimo antes de utilizarlos.
Una vez abráis el tarro, guardar en la nevera.
¡Os sorprenderán!