Y de nuevo ya estamos en Semana Santa. Que rápidos se me pasan los meses… Y el día 1 de abril (lunes de Pascua) aquí en Cataluña, es el día de la Mona.
La Mona, es un pastel que regalan los padrinos a sus ahijados hasta que hacen la comunión. Pero a los que ya no toca que nos regalen ¡no vamos a quedarnos sin comer este delicioso pastel! Mi madrina siempre me las hacia ella (era cocinera profesional). Unas Monas preciosas y riquísimas. Tengo un recuerdo maravilloso de ella y de sus Monas de Pascua. Yo la hago cada año, primero porque me encanta hacerlas, segundo, en honor a mi madrina. Espero que la hagáis porque es muy sencilla y queda divina ¡PALABRITA!
¡FELIZ DÍA DE LA MONA!

PARA EL BIZCOCHO
300 gr de leche de soja
225 gr de harina de todo uso
40 gr de harina de almendra
150 gr de azúcar de coco o panela
150 gr de aceite de girasol
5 gr de vinagre de manzana
4 gr de bicarbonato
4 gr de levadura de química
1 pizca de sal
Ralladura de un limón (si lo prefieres cambiar por una cucharadita de vainilla)
PARA EL RELLENO
Mermelada de albaricoque
PARA EL GLASEADO
4 cucharadas de mantequilla de almendras (receta más abajo o comprada)
4 cucharadas de aceite de coco desodorizado
3 cucharadas de azúcar de coco o panela
1 pizca de sal
PARA LA DECORACIÓN
Almendra granillo tostada o crocante o almendra laminada
Plumas de colores
Pollitos
Conejos de chocolate
Huevos de chocolate… etc.
Empezaremos preparando la mantequilla de almendras (a no ser que la compres hecha).
En un vaso triturador o robot de cocina, triturar 300 gr de almendras tostadas. Parando de vez en cuando para que no se recalienten y enrancien.
Cuando estén bastante rotas, triturar hasta que se haga la mantequilla.
Meter en un tarro, tapar y meter en la nevera. Si prefieres comprarla hecha, sale muy bien pero un poco más líquida.
Precalentar el horno a 170º
Echar el vinagre en la leche de soja. Mezclar y dejar reposar.
En un bol grande, tamizar la harina, la sal, el bicarbonato y la levadura química. Añadir el azúcar de coco o la panela y la harina de almendras. Mezclar.
Rallar la piel de limón y añadirlo a la leche. Remover.
Añadir a la mezcla de harina, la leche con la ralladura y el aceite.
Mezclar con las varillas hasta que esté todo bien integrado, no amasar más, sólo lo justo para que se integre.
Engrasar un molde con aceite de girasol o margarina vegana.
Echar la masa en el molde y hornear 50 minutos. Pinchar con un palillo o brocheta para comprobar que está hecho.
Sacar del horno y esperar a que esté frio para desmoldarlo.
Preparar el glaseado, juntar todos los ingredientes de éste y mezclar bien hasta que quede todo bien integrado y fino.
Una vez esté frio el bizcocho, desmoldar y cortar por la mitad y en el primer disco poner la mermelada sin llegar a los bordes o se saldrá al poner la otra parte del bizcocho.
Poner la otra mitad encima y cubrir todo el bizcocho (por arriba y los lados) con el glaseado.
Recubrir con la almendra granillo, arriba y lados y decorar con las plumas, huevo de chocolate… con lo que se desee.
¡A DISFRUTAR!