Una forma muy diferente y rica de comer las coles de Bruselas. En casa somos fans incondicionales de las crucíferas y suelo aprovechar la temporada de éstas. Las coles de Bruselas tienen la temporada corta, así que las hago de mil formas para no comerlas siempre igual o de forma parecida. Las puedes poner de acompañamiento o de entrante. Espero que te gusten.

½ kg de coles de Bruselas (según comensales)
5 dientes de ajo
750 ml de leche vegetal (yo usé soja, pero la que más os guste)
1 ½ cucharadas de harina
½ cucharadita de nuez moscada
Pimienta negra recién molida
Sal
Sal vikinga (OPCIONAL)
Aceite de oliva virgen extra
Parmegano (receta en quesos)
Precalentar el horno a 210º
Limpia las coles, pártelas por la mitad y ponlas en una fuente de horno.
Échales sal, si tienes sal vikinga, pimienta y un chorreón de aceite.
Hornear hasta que estén tiernas pero un poco al dente.
Cuando estén cocinadas, prepara la bechamel.
Pela y corta los ajos en rodajas, si son muy grandes pártelos por la mitad y luego en rodajas.
En un cazo con el aceite dora los ajos hasta que queden bien rubios.
Cuando estén dorados, añádele la harina y dórala 1 o 2 minutos y añades la leche poco a poco, removiendo con unas varillas manuales hasta que no queden grumos.
Si cuando hayas echado toda la leche ves que te puede quedar muy espesa, añádele más. Siempre a fuego medio-bajo.
Echarle la sal, pimienta y nuez moscada y seguir cocinándola 1 o 2 minutos más.
Esparce la bechamel por encima de las coles que quede bien repartida y entre un poco entre ellas o mezcla con una cuchara con cuidado para que las impregne. Échale el queso parmegano y llevar al horno.
Cuando empiece a dorarse el parmegano, sacar del horno. Esperar 4 o 5 minutos y servir.
NOTA:
Si quieres puedes servirlas con un seitán a la plancha o Tempeh doradito.