Un plato delicioso y una forma diferente de comer las espinacas. Es sencillo de hacer y es original además de muy, muy rico. Plato ideal cuando hay invitados y cuando no también. Os animo a que lo hagáis, seguro que os gusta y repetís.

1 masa de hojaldre vegana redonda
2 manojos de espinacas
1 diente de ajo
2-3 cucharadas de piñones
10 tomates secos en aceite (o cantidad al gusto)
1 bola de mozzarella vegana o 1 paquete de feta vegano
3 cucharadas de aceite de oliva virgen
Picar el ajo pequeño.
Lavar, escurrir bien y cortar en juliana mediana las espinacas.
Cortar los tomates en tiras gruesas y la mozzarella o el queso feta en cuadraditos.
Precalentar el horno a 200º
En una sartén con 2 cucharadas de aceite freír el ajo y los piñones hasta que ambas cosas estén dorados.
En otra sartén poner la cucharada de aceite restante y poner las espinacas y cocinar hasta que bajen y suelten el agua. Escurrirlas y cuando se puedan manipular, escurrirlas bien con las manos para que tengan el mínimo de agua.
Volver a ponerlas en la sartén y echarles sal. Repartir las espinacas por la sartén y añadir los piñones con el ajo, el tomate seco y el queso que hayamos elegido.
En un molde desmontable bajo, engrasarlo un poco con aceite y poner la masa de hojaldre. La masa sobrante quitarla, apretando con las manos en el filo o pasando un rodillo.
Rellenar la masa con las espinacas y hornear 20-25m.
Sacar y dejar 5 minutos que se temple. Desmoldar con cuidado de no quemarse.
NOTA:
Para que cualquier tipo de masa, como el hojaldre, pizza, etc. queden bien, es ideal utilizar moldes agujereados. Esto hace que la masa se cocine por igual por todas partes. Pero naturalmente también se puede hacer en un molde bajo sin agujeros. Sí que es conveniente que sea desmontable.