El origen de este plato (como indica) es de Toledo y es un guiso de carne (que yo he veganizado) con guisantes, tomate y una salsa un poco picante. Hay una historia detrás de este plato muy curiosa. Dicen que este guiso de tradición se inventó a mediados del siglo XX en un bar de Toledo. El curioso nombre del plato es un juego de palabras, el bar era frecuentado por señores de cierta edad (los carcas) y por algunas chicas más jóvenes, que ellos consideraban sus musas. Como el guiso era del gusto de ambos colectivos el inventor de éste, en honor a ellos, lo bautizó con el nombre de Carcamusas.
Me parece una historia divertida, además el guiso está muy bueno… Que os parece si paseamos por la gastronomía toledana.

1 paquete de seitán (cantidad para 2 personas)
1 cebolla
3 dientes de ajo
2 guindillas o 2 cayenas secas
250 gr. tomate triturado
200 ml de vino blanco seco
100 ml de vino oloroso
100 gr de guisantes
Sal
Pimienta recién molida
Aceite de oliva virgen
2 patatas medianas
Cortar el seitán en trozos de bocado y echarles pimienta.
Cortar la cebolla en brunoise y el ajo en trocitos.
En una cazuela poner el aceite y dorar bien el seitán por todos lados. Retirar y reservar.
En la base de la cazuela puede que quede un poco de seitán pegado, no quemado. Esa caramelización dará sabor al guiso y se despegará con la cebolla y el vino.
Añadir un poco más de aceite y dorar los ajos y cuando empiece a soltar el olor añadir la cebolla y la guindilla, una entera y la segunda partida por la mitad (según el picor que queramos). Cocinar 10 minutos que la cebolla esté pochada y añadir el seitán y los 2 vinos. Dejar reducir 15 o 20m a fuego suave.
Añadir el tomate y cocinar hasta que esté hecho, 20-25m. hasta que esté un poco espeso. Añadir los guisantes y sal. Dejar cocinar 3-4 minutos.
Cortar las patatas y freírlas o hacerlas al horno con un poco de sal y pimienta.
Servir las Carcamusas con las patatas a un lado.