La judía mungo y la soja verde es lo mismo, en algunos comercios le llaman mungo y en otros, soja verde… La ventaja de esta legumbre es que no necesita remojo y se cuece en un plis plas. No os podéis imaginar lo riquísimo que está este puré. Lo podéis tomar caliente, tibio o frío. Este verano lo tomamos fresquito, pero no recién sacado de la nevera, para el calor, genial. Tibio ahora que empieza el fresquito o calentito cuando el frío apriete fuerte… Alimenta cuerpo y alma y lo puedes acompañar de algo ligero a la plancha (nosotros en esta ocasión lo acompañamos con filete de merlvza de Heura y una ensalada) o si lo tomas como cena y no quieres comer nada más, perfecto. Os animo a que lo probéis porque os prometo que es una delicia.

1 cebolla
1 zanahoria
1 patata mediana
1 cucharada de tomate concentrado (pasta de tomate)
1 cucharadita de pimentón ahumado o dulce
300 gr de judías mungo o soja verde
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1,5 litros de caldo de verduras
Pimienta negra recién molida
Sésamo negro para decorar
Pelar y cortar en trozos no muy grandes la cebolla, zanahoria y patata.
En una olla echad el aceite y sofreír las verduras cortadas.
Cuando estén bien pochadas, añadir el tomate concentrado, el pimentón, la pimienta y el caldo. Removed y añadir las judías mungo (esta legumbre no necesita remojo).
Dejarlas cocer a fuego medio 30 minutos a partir de que arranque el hervor.
Cuando pase el tiempo mirad si ya están tiernas y añadirles la sal. Dejad cocer 5 minutos más. Apagad el fuego, esperad 5 o 10 minutos y triturar.
Servir el puré y decorar un poco de sésamo negro.