Un guiso de toda la vida. Me chiflan las alcachofas, cocinadas en cualquiera de sus formas y cuando es temporada las aprovecho al máximo. Éste, es un guiso sencillo que hacia mi madre y que en casa nos encanta. Las patatas también nos chiflan, así que la combinación de ambas ya es tocar el cielo… Guisos de toda la vida sin sufrimiento animal. ¿Quién dijo que la comida vegana es aburrida? Espero que os guste muchísimo y la repitáis. ¡Buen provecho!

1 pimiento verde
1 cebolla
1 puerro no muy grande (sólo parte blanca)
2 zanahorias
3 patatas medianas-grandes
5 alcachofas
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Caldo vegetal
Azafrán (un buen pellizco)
Pimienta negra recién molida
Cortar en brunoise el pimiento, la cebolla y el puerro.
Pelar y cortar las zanahorias en rodajas de 1cm de grosor más o menos
Limpiar las alcachofas, cortarlas en 4 trozos (si son muy grandes en 6) y ponerlas en un bol con agua y zumo de limón para que no se oxiden. Reservar.
En una cazuela, echar el aceite y sofreír el pimiento, la cebolla y el puerro. A media cocción añadir las zanahorias.
Dejar cocinar hasta que esté la verdura cortada en brunoise bien pochada.
Pelar y lavar las patatas mientras se pocha la verdura de la cazuela. Cuando esté bien pochada, añadir las patatas chascándolas (se mete el cuchillo cortando un poco y el resto se levanta con el cuchillo, el sonido será “chas”).
Mezclar y añadir el caldo, el azafrán y la pimienta.
Cuando arranque el hervor añadir las alcachofas escurridas. Mezclar y probar de sal por si necesitara.
Cocinar hasta que esté todo bien tierno.
¡RIQUÍSIMO!