Después de hacer varias pruebas y consultas, la mejor idea me la dio Delantal de Alces. Variando alguna cosita, conseguí uno de los quesos que más gustan en casa. Queda muy bien. El truco está en que el miso no sea dulzón. Una de las veces lo probé con el miso que venden en Veritas y no tiene nada que ver con el que he dejado como definitivo… Yo compro el miso en “Tokio Ya” bolsas de un kilo, pero hay de menos cantidad (si no puedes ir a la tienda física, venden por internet). Lo paso de la bolsa al táper que tengo sólo para el miso y a la nevera. Dura mucho, pero nosotros no le damos tiempo porque utilizo bastante, tanto en quesos como en guisos o vinagretas. El punto del queso será algo salado si lo comes solo (como el feta) pero si lo mezclas en ensaladas por ejemplo, no notas nada la sal.

1 bloque de tofu natural firme
Miso claro
Aceite de Oliva Virgen Extra
1 ½ cucharadita de romero seco
1 ½ cucharadita de orégano seco
1 ½ cucharadita de tomillo seco
1 ½ cucharadita de pimienta negra en grano
Coger el bloque de tofu y secarlo con papel de cocina.
Untar por todos lados con una buena capa de miso, tiene que quedar bien cubierto.
Poner en un táper o recipiente que se pueda tapar y dejar en la nevera 3 días.
Pasados los 3 días, lavarlo con cuidado debajo del grifo para quitarle bien el miso.
Cortar el tofu en cuadraditos e ir poniendo en un recipiente con tapa.
Poner una capa de tofu, un poco de las hierbas y un poco de pimienta. Hacer así en cada capa para que queden las hierbas y pimienta bien repartidas.
Añadir el aceite hasta que quede el tofu cubierto.
Cerrar y dejar reposar 1 semana antes de utilizarlo.