Esta mermelada me encanta y aunque os parezca raro, se utiliza para varias recetas que ya os iré poniendo. Una forma maravillosa de tomarla es con quesos curados veganos o no veganos, pero si no son veganos procurad que lleven cuajo vegetal o microbiano. Hacedla, probadla y ya me diréis.

5 chiles rojos cortados a trozos
1 chalota o cebolla tierna a trozos grandes
3 dientes de ajo
7 cm de jengibre fresco
Aceite de oliva virgen extra
2 cucharaditas de aceite de sésamo
¼ de taza de vinagre de arroz
2 cucharadas de salsa de pescado vegana
2/3 de taza de azúcar moreno
Pelar y cortar en trozos grandes los ajos.
Pelar y trocear el jengibre.
En un vaso americano o vaso de túrmix, echar los chiles limpios de nervios y pepitas, la chalota, los ajos y el jengibre. Picarlo bien.
En una sartén poner dos o tres cucharadas de aceite de oliva y las dos cucharaditas del aceite de sésamo. Echar la mezcla y no dejar de remover.
Cuando se tueste, añadir el vinagre, la salsa de pescado y el azúcar.
Dejar cocer hasta que parezca toffe hirviendo.
Envasar.
NOTA:
Si te gusta, haz más cantidad, ponla en envases no muy grandes y hazles el vacío, así tendrás para todo el año