Estas judías carillas o fesolets, no son “alucinantes” sólo por que están divinas. Es que cuando veáis uno de los productos que lleva, ¡ALUCINAREIS! Cacao, ¿a que estáis alucinando? Es un plato perfecto, el cacao no se nota, lo que hace es darle más sabor al conjunto, si no decís que lo lleva nadie se da cuenta, pero al final del guiso hay una diferencia en aromas espectacular. La receta es de un libro que me regalo Jaime de cocina de Persia y de Medio Oriente que es una verdadera pasada. Quise probar la receta, pensé que lo único que podía pasar es que no nos gustara, pero no… ¡Deliciosa! Así que creo que debéis tener la receta… No os de miedo y probadla como hice yo, repetiréis.

800 gr de judías carilla (fesolets) ya remojados
2 cebollas picadas muy pequeñas
4 dientes de ajo grandes en láminas finas
1 cucharadita de chile en escamas
1 cucharadita de canela en polvo
1 cucharadita de pimentón ahumado
2 cucharaditas de comino molido
1 ½ cucharaditas de cacao en polvo (mínimo 70%)
400 gr de tomate triturado
Sal
Pimienta negra recién molida
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
En una cazuela poner el aceite y sofreír la cebolla entre 6 y 8 minutos o hasta que esté translúcida y blanda. Incorporar el ajo y rehogar unos minutos más.
Añadir todas las especias, el cacao y pimienta. Remover bien y añadir el tomate y sal. Mezclar, tapar la cazuela y bajar el fuego y cocinar hasta que el tomate haya reducido y esté bien hecho.
Probar de sal y condimentos por si hay que rectificar.
Añadir las carillas y mezclar bien y con cuidado para que no se rompan.
Si queda muy espeso añadir un poco de agua o caldo vegetal para aclararlo.
Dejar 5 o 10 minutos más para que se mezclen los sabores.