Me chiflan las alcachofas, podría decir que es mi verdura favorita y estamos en plena temporada. Me encanta ir a comprarlas directamente al productor en El Prat, pero con la pandemia, este año no podemos ir a visitarlo. Os aseguro que es una de las rutinas que echo muchísimo de menos… ☹
Cocino las alcachofas de muchas maneras, incluidas cocidas unos minutos rebozadas en harina y fritas. Pero… Por qué no cambiarlas un poco y hacerlas como buñuelos, con una masa totalmente diferente. Os aseguro que quedan deliciosas. De vez en cuando hay que permitirse lujos como estos.

8 alcachofas
1 vaso de cerveza
1 cucharada de levadura química
100 gr de harina
1 cucharadita de cúrcuma
Pimienta negra recién molida
5-6 ramas de perejil fresco picado
Sal
Aceite para freír
Quitar el tallo a las alcachofas y cocinar en el horno.
Cuando se puedan manipular, quitar las hojas exteriores, quitar la punta y cortarlas en 4 o 6 trozos.
En un bol, poner la cerveza y añadir la harina y la levadura. Mezclar bien que no haya ningún grumo y echarle el perejil, la cúrcuma, la pimienta y sal. Volver a mezclar bien y meter las alcachofas dentro. Removerlas bien con un tenedor para que queden bien impregnadas todas.
En una sartén poner abundante aceite (se puede colar y sirve para hacer otros guisos o frituras).
Cuando esté caliente, ir friendo las alcachofas.
Dejar escurrir en una rejilla con un recipiente debajo.
NOTA:
Si lo poneis en una rejilla, el rebozado no se blandea, queda crujiente.