Estas albóndigas salen riquísimas. En esta ocasión las hago con una salsa de verduras, pero poned la que más os guste, podéis aprovechar la temporada de tomate y hacer una deliciosa salsa de tomate natural hecha a fuego lento, están espectaculares. La semana pasada me pidieron como podían hacer unas albóndigas o hamburguesas con tofu o seitán, pues bien, estas se pueden hacer exactamente igual, pero cambiando la soja texturizada por uno de estos dos productos, o en lugar de bolitas aplanarlas y haced hamburguesas… SI SOIS VEGANOS como nosotros, cambiad los huevos por 2 cucharaditas de Psylium 😉 ayuda a amalgamar mejor ¡Espero que os gusten!

2 tazas de soja texturizada fina (unos 100 gr más o menos)
Caldo de verduras
1 zanahoria
1 puerro
1 pimiento verde
½ pimiento rojo
¼ de calabacín
1 ramita de apio
½ pastilla de caldo vegetal
2 cucharadas de salsa de pescado vegana (receta en salsas)
1 cucharada de miso claro
2 huevos pequeños (si sois veganos sustituir por 2 cucharaditas de Psylium)
1 cucharada de Levadura Nutricional
2 cucharadas de harina
2 cucharadas de gluten
Perejil picado
Pimienta negra recién molida
Sal
3 cucharadas de aceite de oliva virgen
Aceite para freír
Poner a remojar la soja texturizada con el caldo de verduras caliente 15 o 20 minutos (si es tofu o seitán no hace falta este paso, picarlo muy pequeño en una picadora o con un cuchillo afilado).
Cortar en brunoise la zanahoria, el puerro, los pimientos, el calabacín y el apio. Laminar 2 dientes de ajo.
Cocer los guisantes en agua con sal. Escurrir y reservar.
En una cazuela con el aceite, sofreír los ajos. Cuando empiecen a dorar añadir la verdura cortada en brunoise. Cuando esté bien pochada añadir 1 ½ vasos de agua y la ½ pastilla de caldo. Hervir 10 minutos y añadir la salsa de pescado vegana y el miso. Cuando el miso esté deshecho, probar de sal. Triturar y reservar.
Escurrir muy bien la soja quitando el máximo de líquido y poner en un bol. Añadir los 3 dientes de ajo rallados, el perejil picado, los huevos, la levadura nutricional, la harina, el gluten, sal y pimienta. Mezclar muy bien.
Poner harina en un plato. Coger porciones de masa y hacer las albóndigas, pasarlas por la harina y freír en abundante aceite caliente. Ponerlas en papel de cocina para que escurran el exceso de aceite.
Poner de nuevo la salsa al fuego y cuando empiece a hervir, bajar el fuego y añadir las albóndigas. Dejar hervir hasta que espese un poco la salsa. Añadir los guisantes y dejar 1 o 2 minutos más.
Servir.
NOTA:
Al contrario de lo que se cree, si ponéis poco aceite, las albóndigas cogerán el aceite y quedarán más aceitosas. Si pones bastante aceite, la albóndiga al estar cubierta hace una capa y no permite que chupe aceite. Esto se hace con cualquier frito