La semana pasada os puse mi sopa de tomate, hoy os pongo la de mi suegra que es sencillamente deliciosa. Ella la hace solo cuando es temporada de tomates y le pone pan. Pone pan seco de un día o dos cortado en trocitos muy finos y le hecha el caldo caliente o tibio por encima, yo en cambio la prefiero con fideos. Cuando es verano, la tomamos sin nada como si fuera un gazpacho bien fresquito y en invierno (como conservo tomates) también la hago, pero le hecho unos fideos finos y la tomamos calentita. Vosotros elegid vuestra preferida o hacedla de las 3 formas, sea invierno o verano os aseguro que es manjar de dioses…

7-8 tomates maduros medianos
1 pimiento verde grande
1 cebolla
1 diente de ajo
3 ramitas de perejil
1 cucharadita de comino en grano
Sal
Pimienta negra recién molida
3-4 cucharadas de aceite
Agua necesaria
OPCIONAL: fideos finos o pan un poco seco (1 o 2 días)
Cortar el pimiento y la cebolla en cuadraditos medianos.
En una olla poner el aceite y sofreírlo, cuando esté hecha la cebolla y pimiento, añadir los tomates cortados en trocitos y seguir sofriendo hasta que el tomate esté muy hecho, que empiece a oler a tomate frito, no crudo.
Haced un majado con el ajo, el perejil y el comino y añadirlo al tomate. Mezclar todo.
Añadir agua, sal y pimienta y dejar cocer a fuego bajo 15 o 20 minutos. Probad por si le faltara sal o comino
Triturar muy bien. Si se quiere, colarlo.
Cuando esté tibio, meter en la nevera para servir frío.
NOTA:
Si queréis poner fideos, poned una cantidad de agua para que quede un poco más líquido y se cuezan mejor. Si poneis pan, también es mejor más líquida.
Si lo tomáis como si fuera gazpacho, poned el agua justa para que quede con la textura un poco más espesa