Las albóndigas de Tempeh las probé en el restaurante EL PETIT VEGÀ DE LA LAURA I EN PEP en Camprodón. Me gustaron tanto que me decidí hacerlas a mi manera, con mucha especia y hierbas (creo que es vicio ) pero copiándoles la forma de servirlas, aunque sea algo diferente a la suya, la idea de presentación es totalmente de ellos. No las hice como las que comimos en el restaurante que estaban más que deliciosas. Así que os recomiendo encarecidamente que si tenéis ocasión vayáis y probéis no sólo sus albóndigas… todos sus platos son una delicia. Y qué decir de la Laura i en Pep, son gente maravillosa de corazón enorme. Os animo a que las hagáis y sobre todo a que vayáis, quedareis encantados y seguro repetiréis ¡Buen provecho!

1 paquete de Tempeh (en esta ocasión utilicé Tempeh de garbanzos)
1 cebolla
1 diente de ajo
½ vaso de vino blanco
1 cucharada de lino molido o Psylium en polvo
50 gr de copos de avena
1 cucharadita de comino en polvo
½ cucharadita de nuez moscada
½ cucharadita de pimienta negra recién molida
1 cucharadita de pimentón ahumado
1 cucharadita de tomillo seco
1 cucharadita de cilantro en polvo
Perejil, cilantro y eneldo fresco muy picado
Sal
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Mermelada de chiles (receta en salsas o comprada)
Picar la cebolla y el ajo muy pequeño.
Picar con picadora el Tempeh y reservar.
En una sartén grande poner el aceite y sofreír la cebolla y el ajo. Cuando esté dorada, añadir la avena y todas las especias y hierbas. Mezclar bien y añadir el vino.
Cuando haya evaporado el vino echamos el Tempeh picado y el lino o el Psylium y mezclamos bien, dejar cocinar 4 minutos.
Dejar entibiar un poco para no quemarnos y formar las albóndigas. Poner en una bandeja de horno con papel sulfurizado y dorarlas a 200º o bien freírlas.
En una bandeja poner una base de mermelada de chiles y poner las albóndigas encima. Decorar con unas hojas de perejil, cilantro y eneldo. Poner mermelada de chiles en una salsera y servirla en la mesa por si los comensales quieren ponerse más cantidad.
NOTA:
Podéis poner encima de cada albóndiga un punto de veganesa de ajo negro y encima una hoja de perejil o cilantro.
Si queréis hacer unas albóndigas clásicas, servirlas con tomate frito. También quedan deliciosas.
Si no queréis poner las tres hierbas, poned la que más os guste o tengáis en ese momento.