Maite es una buena amiga que cocina como los ángeles. Hizo este arroz en una salida que hicimos a un pueblecito de Francia. Es una receta exquisita, sencilla, alucinante y rápida. Quien diría que un arroz con acelgas puede estar de “muerte lenta” Pues sí, lo está. Queda igual con acelgas rojas que con las de toda la vida, la diferencia es el colorido tan bonito que da al plato… No son fáciles de encontrar, por lo menos en mi zona. Las suelo comprar cuando voy al Prat a surtirme de sus alcachofas, habas y guisantes (directo del productor). Os aconsejo que lo hagáis, os sorprenderéis. ¡Gracias Maite!

1 manojo de acelgas rojas o normales (si son muy grandes ½ manojo)
1 cebolla roja grande
1 cucharada de pimentón ahumado o normal
1 taza de café bien llena de arroz por persona
El doble y ½ taza más de agua o caldo de verduras que de arroz
Sal
Pimienta negra recién molida
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Cortar muy pequeña la cebolla.
Lavar y cortar las acelgas, las hojas en juliana y el tronco en cuadraditos.
En una cazuela con el aceite, sofreír la cebolla. Cuando empiece a estar dorada, añadir las acelgas poco a poco. Cuando hayan bajado el volumen y se hayan integrado con la cebolla, echar el pimentón, mezclar bien.
Añadir el caldo o agua, sal y pimienta (si echáis caldo, antes de ponerle sal probadlo).
Cuando empiece a hervir, añadir el arroz, repartirlo y cocer 15 minutos.
Apagar el fuego, tapar y dejar 5 minutos más. Servir.