Un entrante o aperitivo fantástico, rápido de hacer y muy sabroso. Otra opción es hacerlos igual, pero sin ponerles ni las olivas, aunque os lo aconsejo… Simplemente en el aceite de trufa y al servirlos, escurrirlos y echarles un poco de sal Maldon, os aseguro que están deliciosos… Sorprenderéis.

1 bandeja de portobellos
Aceite de trufa
10-12 olivas negras sin hueso (si son Kalamata mejor)
Cebollino fresco picado
Sal Maldon
Lavar, secar y cortar finos los champiñones (si tenéis mandolina, mejor). Ponedlos en una bandeja o plato y echarles un buen chorro con aceite de trufa negra o blanca.
Picar las olivas y el cebollino y esparcirlos por encima de los portobellos, un poco de sal y servir.
Si lo hacéis unos 30 minutos antes para que cojan bien el sabor del aceite estupendo. Sino, igual de ricos servidos al momento.