Siempre que viajamos cerca de El Barco de Ávila, nos acercamos al pueblo y visitamos una tiendecita del lugar que tiene los judiones del año. Deliciosos. El señor que las vende no decepciona. Es un colmado pequeño donde compra la gente del barrio, no es un lugar donde compran los turistas (donde normalmente nos engañarían diciendo que son del año y luego no hay quien las cueza). Él nos ha explicado que tiene varios clientes que, al igual que nosotros, cuando pasan por ahí se paran a comprar o van expresamente. En nuestra región tenemos judías estupendas, pero nos encanta tener de varios tipos, así que tanto utilizo las judías del Ganxet, como fabes, las judías negras de Tolosa, los judiones del Barco o los Judiones de La Granja, entre otras… Nos gusta que sean del país, siempre miramos que no vengan de EE.UU o Sudamérica… Teniendo todo lo que tenemos en España, porqué comprar las de fuera. Sí, son más económicas, pero la calidad, el transporte, la sostenibilidad… En fin, que éste es un plato sencillo, delicioso y que podéis hacer con las judías que más os gusten.

400 gr de judiones o judías que se quieran
Aceite de cayena y ajo (os pongo receta)
Cebolla encurtida
Agua
Sal
Poner las judías en remojo la noche anterior.
Al día siguiente ponedlas en una olla con agua fría que pasen dos dedos por encima y cocerlas a fuego lento hasta que estén tiernas (en olla a presión en 1h están hechas). Abrir la olla, si es a presión cuando baje el pitorro y añadirles la sal, cocer 10m. más.
Mientras cuecen las judías haced el aceite de cayena: En una sartén poned 1 vaso de aceite de oliva echar 1 diente de ajo entero y pelado y 2 cayenas partidas por la mitad. Dejar a fuego muy lento, que se dore el ajo pero que no llegue a hervir el aceite, no tiene que freírse. Cuando el ajo empiece a coger color, retirar del fuego, dejar enfriar un poco y poner ese aceite en una aceitera con el ajo y las cayenas.
Cuando ya estén las judías, se sirven con un poco de su jugo de cocción, se les pone encima unas tiras de la cebolla encurtida (3 o 4 tiras) y un chorrito del aceite de cayena y ajo. ¡DELICIOSAS!
NOTA:
El aceite lo podéis guardar para otros usos… como ponerlo sobre una pizza cuando ya está hecha, sobre unos filetes de seitán o para alegrar cualquier guiso.
Tenéis la receta de cebolla encurtida en el blog.