Una forma diferente de hacer la pasta. Además, si tenéis niños (o mayores) que no quieran comer coliflor, ésta es una forma estupenda de comérsela sin que se den cuenta. Como os he dicho muchas veces hay cientos de formas de comer pasta sin repetir la salsa y ésta es otra de las que seguramente os iré publicando. Espero que os guste.

300 gr de espirales de colores
1 coliflor pequeña-mediana
2 dientes de ajo picados
¼ de cebolla
Pimienta negra recién molida
Perejil picado
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
¼ de vaso de levadura nutricional
1 cucharadita rasa de ajo en polvo
1 cucharada de zumo de limón
½ vaso de leche de avena o soja sin azúcar
Sal
Cocer en agua con sal la coliflor cortada en flores y el tronco pelado y a trozos hasta que esté tierna. Escurrir bien que no le quede agua.
En una sartén con el aceite sofreír los ajos pero que no se doren.
Poner la coliflor en un vaso de túrmix o americano, los ajos, la levadura nutricional, la leche, el zumo de limón, la cebolla picada, el ajo en polvo, sal y pimienta. Triturar hasta que esté cremoso.
Cocer la pasta en agua con sal, escurrir (guardar un poco del agua de cocción). Volver a echar la pasta en la olla (así evitamos ensuciar más cacharros), añadirle la salsa y mezclar bien. Probar por si le faltara sal.
Servir y decorar con el perejil picado y más pimienta negra.
NOTA:
Si os apetece podéis freír beicon vegano en una sartén hasta que esté doradito y añadirlo a la pasta.