Quien no ha oído hablar de las focaccias o quien no las ha comido alguna vez… La verdad es que las encuentro deliciosas. Las pongo tanto como entrante o como cena o en tiras delgadas para acompañar un picoteo. Se pueden hacer de muchas cosas, de romero y sal gorda, de cebolla, de olivas verdes o negras… En este caso he elegido los tomatitos Cherry, queda muy rica… Es sencilla de hacer, pero requiere tiempo, ahí está el secreto de tan rica masa. ¡Espero que os guste!

510 gr de harina de fuerza
7 gr de levadura química de panadería
10 gr de sal
500 gr de agua tibia
Aceite de oliva virgen extra
Tomatitos Cherry (cantidad necesaria)
Romero fresco o seco (cantidad necesaria)
Sal en escamas
En un bol poned la harina, la levadura y la sal. Mezclar y añadir el agua tibia. Amasar hasta tener una masa lisa. Poned un poco de aceite por encima y con la mano esparcirlo por toda la masa. Cubrir con un paño y dejar que leve en la nevera de un día para otro (unas 15 horas).
Al día siguiente, sin sacar del bol id estirando por los lados y cada lado llevadlo al centro, haced este estirado unas 6 o 7 veces.
En la fuente de horno donde se vaya a hacer la focaccia, poned 2 o 3 cucharadas de aceite, repartidlo por la fuente y echad la masa del bol sin tocarla (ella sola se esparcirá y pondrá en su sitio). Tapad con un paño y dejad fermentar 3 o 4 horas a temperatura ambiente, que no tenga corriente de aire.
Pasadas las horas que haya fermentado, echadle bastante aceite y también aceitaros un poco los dedos e ir clavando los dedos en la masa haciendo huecos.
Añadir en cada hueco 1 tomatito Cherry, esparcir hojas de romero fresco o seco y espolvorear con un poco de sal en escamas. Volver a echar un buen chorreón de aceite.
Tened el horno precalentado a 200º y hornear 30 minutos o hasta que veáis que está dorada.