Cuando aún comía carne, hace muchos años, la carnicera me dio esta receta. He seguido la misma base, pero veganizada. El resultado es excelente y es rápida de hacer. Si la haces en domingo, te lleva a casa de tu abuela donde te ponía una paella primero y el fricandó después ¡no vayamos a quedarnos con hambre! Jajaja… Los platos tradicionales pueden ser deliciosos sin necesidad de sufrimiento animal.

1 paquete de seitán
1 cebolla
1 zanahoria
1 puerro
2 tomates maduros tipo pera rallados
1 trozo de canela en rama (5-6 cm. más o menos)
Caldo de verduras
Harina
Sal, pimienta
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
OPCIONAL:
Setas, guisantes o patatas
Filetear el seitán por la parte más ancha. Echarle pimienta, enharinar, quitar el exceso que tengan de harina.
En una cazuela con el aceite, freír los filetes de seitán, que queden doraditos. Sacarlos y reservar.
En ese mismo aceite, poner las verduras cortadas en trozos medianos. Cuando esté casi hecha, añadir la canela. Dejar que quede bien pochado y añadir el caldo caliente (1-1 ½ vasos).
Dejar hervir unos 3-4 minutos, retirar la canela. Poner la verdura en un vaso batidor y triturar hasta que quede bien fino.
Volver a poner en la cazuela, y cuando arranque el hervor, añadir el seitán. Dejar cocer a fuego bajo 5 minutos. Apagar el fuego.
Si se desea con guisantes, cocerlos y añadirlos junto con el seitán.
Si se desea con setas, sofreírlas en una sartén con un chorrito de aceite y añadirlas junto con el seitán.
Si se desea con patatas fritas, pelar y cortar en cubos de más o menos 1×1, freír en aceite bien caliente hasta que estén doraditas. Reservar. Servir el fricandó y poner las patatas al lado.