Me encanta hacer este plato cuando mi suegro me da los pimientos, cebollas y tomates. Si no tenéis “suegros” o “papis” con huerto, os aconsejo que compréis directo al payés o en el mercado, la calidad, sabor y precio se notan, en casa pensamos que hay que ayudar al pequeño productor y sobre todo comprar producto de temporada que es lo que ellos llevan. ¡Espero que os guste!

3 o 4 pimientos verdes (tipo italiano)
1 cebolla grande
4-5 tomates maduros (o si habéis hecho tomate frito ¾ de taza, iréis más rápido)
Sal
Pimienta negra recién molida
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Salchichas tipo Frankfurt o caseras (receta en embutidos)
Cortar la cebolla y los pimientos en juliana.
En una sartén poned el aceite y sofreírlo. Cuando esté cocinado añadir el tomate rallado si es fresco, sal y pimienta y dejar hacer hasta que esté el tomate muy bien cocinado.
Si ponéis el tomate frito, añadir sal y pimienta a la cebolla y el pimiento (ya le habréis echado sal al freír el tomate) dejar que se mezclen los sabores 2 o 3 minutos a fuego bajo.
En otra sartén, poned un chorrito de aceite y freír las salchichas de Frankfurt (en esta ocasión son las que yo puse) o las caseras partidas por la mitad.
Servir la fritada en un plato y las salchichas a un lado.