¡Maravillosa! Estaréis más rato leyendo la receta que preparándola. Los vegetarianos y veganos (y los que no lo son también) tenemos que comer legumbres y no tienen por qué ser siempre cocinadas o aliñadas igual. Hay un mundo entero de sabores…

Para garbanzos:
600 gr de garbanzos cocidos
1 cucharada de comino molido
1 cucharada de mezcla de pimientas (rosa, blanca, verde, negra…) recién molidas
2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
Para ensalada:
2 tomates maduros pero fuertes
½ cebolla roja
1 pepino
1 buen puñado de menta, perejil y cilantro
Aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta
Aliño:
4 cucharadas soperas de Tahina (crema de sésamo)
Zumo de ½ a 1 limón
1 diente de ajo pequeño
4 cucharadas soperas de líquido de cocer los garbanzos o agua
1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta
Pelar, quitar la parte de semillas y cortar el pepino en cuadraditos, cortar igual el tomate (si tiene muchas semillas, quitarlas).
Cortar la cebolla en juliana y picar las hierbas.
Ponerlo todo en un bol y añadir 2 cucharadas de aceite, sal pimienta y reservar.
En otro bol, poner los garbanzos escurridos y añadirles el comino, las pimientas, el aceite y mezclar bien. Reservar.
Majar o picar muy fino el diente de ajo. Ponerlo en un cuenco y mezclar todos los productos del aliño. Emulsionar con un tenedor.
Si queda muy espeso, ir añadiendo de cucharada en cuchara, agua, hasta tener una salsita espesa, pero que no sea un mazacote.
Para servir, poner primero la ensalada de tomate y pepino, encima los garbanzos especiados y echarle por encima una cucharada de salsa de tahina.
Servir el resto de salsa en una salsera aparte, por si se quiere añadir más.
Para comerla, mezclar todo.