Un plato sencillo y rápido sobre todo cuando tienes prisa o no sabes que cocinar. Queda crujiente por fuera y jugoso por dentro… Aunque es frito (es de los poquísimos platos que hago fritos) no queda nada aceitoso ni empachoso, el secreto está en freír con bastante aceite… Se puede acompañar de lo que desees, arroz, patatas asadas, escalivada, ensalada, puré…

1 o 2 paquetes de seitán (según comensales)
150 gr de pan rallado (si puede ser grueso)
50 gr de levadura nutricional
1 ½ cucharadita de romero seco
3-4 cucharadas de harina
1 cucharadita bien llena de cúrcuma
Sal
Pimienta
Aceite de oliva virgen extra
Mezclar el pan rallado con la levadura nutricional y el romero e ir rompiendo con las manos hasta que quede bien mezclado.
En un bol ancho, poner la harina, la cúrcuma, sal, pimienta molida y mezclar. Añadir agua muy fría, la que necesite, no debe estar ni muy líquido ni muy espeso, e ir removiendo hasta que no queden grumos.
Cortar el seitán en filetes (por la parte ancha).
Poner en una sartén bastante aceite y calentar.
Pasar los filetes por la mezcla de harina y luego por el pan rallado. Ir poniendo en la sartén.
Cuando estén doraditos, sacar y dejar escurrir en papel de cocina.
Servir con el acompañamiento que se desee. ¡Riquísimo!
NOTA:
Colar el aceite y reservar para otros guisos.