Plato delicioso que proviene de Alepo (Siria) aunque se hace en muchos sitios. Nosotros la primera vez que lo probamos, hace muchos años, fue en un restaurante libanés. Muy fácil de hacer y puedes tomarlo de entrante, de acompañamiento o como aperitivo. Es una auténtica delicia. Os animo a que lo probéis, si os gustan los pimientos y las nueces quedareis encantados.

3 pimientos rojos asados
60 gr de nueces
40 gr pan rallado
2 dientes de ajo
1 cucharada de melaza de granada (encontrareis en tiendas especializadas o internet)
1 cucharadita de comino molido
1 cucharadita de guindilla picante molida
1 cucharada de zumo de limón
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal
Una vez asados los pimientos, pelar y limpiar de semillas.
Ponerlos en un vaso batidor o vaso americano con las nueces, el pan rallado, los ajos, la melaza de granada, el comino, el zumo de limón, el aceite, la guindilla y sal.
Triturar hasta que quede una crema fina.
Probar de sal y condimento.
Servir en un plato con hojas de menta o cilantro y un chorrito de aceite.
Opcional echar unos granos de granada fresca por encima.
Comerlo con unas tostaditas o con pan normal, pan de olivas negras o pan de nueces
NOTA:
Es indispensable que lleve la melaza de granada o no será Muhammara… El sabor de esta melaza es entre amargo y dulce a la vez, muy especial.