¿Os acordáis de la famosísima bebida de Piña Colada? Según la edad que tengáis, seguramente no… Un postre que me hizo Jaime este verano, pero no como bebida. Es delicioso, refrescante, ideal para estos calores insoportables que estamos sufriendo. Quedareis genial si lo ponéis en una comida con amigos o familia, y la presentación es muy bonita. Os animo a que la probéis, seguro que la repetís.

630 gr de piña natural, pelada y sin la parte dura del centro
2 o 3 rodajas de piña para decorar
400 ml de leche de coco
2 gr de agar-agar en polvo
100 gr de sirope de agave
2 chupitos de ron (puede ser blanco o dorado)
Coco rallado para decorar
Unas hojas de menta para decorar
En un vaso americano o vaso de turmix, poner la piña cortada en trozos y triturar bien. Colarlo para que no haya ninguna fibra y reservar.
Poner en un cazo unos 100 ml o un poco más de la leche de coco.
El resto añadirla a la piña y agregar el ron y el sirope de agave, mezclarlo. Si la piña es muy dulce echar menos sirope y probarlo, para que no se pase de dulzor.
Echar el agar-agar en la leche de coco reservada y llevar al fuego removiendo sin parar, cuando arranque el hervor, cocinar 1 o 2 minutos y añadirlo a la piña con la leche de coco el ron y el agave. Volver a triturar para mezclarlo bien.
Servirlo en copas o vasitos individuales y meter en la nevera mínimo 5h.
Cortar las rodajas de piña en trocitos pequeños-medianos y reservar en la nevera.
A la hora de servir el postre, poner unos trocitos de piña encima, espolvorear con un poco de coco rallado y una hojita de menta.