Es un plato sencillo de hacer y rápido. Lo ideal si puedes, es hacerlo por la noche mientras preparas la cena y dejarlo para el día siguiente. Se puede acompañar con lo que más te apetezca, patatas fritas, arroz o pasta. En esta ocasión, lo he acompañado con patatas violeta fritas. ¡Para mojar pan!

2 cebollas grandes
1 rama de apio con sus hojas
1 zanahoria grande
1 cucharada de concentrado de tomate
1 paquete de seitán
1 hoja de laurel
1 vasito de vino blanco seco
½ vasito de caldo de verduras
Sal
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Pimienta negra recién molida
Poner el aceite en una cazuela.
Cortar en dados las cebollas, el apio y la zanahoria.
Cortar el seitán en filetes y echarle pimienta negra. Dorarlos en el aceite. Reservar.
En ese mismo aceite, añadir la verdura que hemos cortado y echarle un poco de sal.
Cuando la cebolla esté translúcida, añadir el tomate concentrado y el laurel. Mezclar y dejar 1 minuto a fuego bajo. Añadir el vino y el caldo, volver a mezclar y probar de sal por si fuera necesario añadirle.
Dejar reducir para que evapore el alcohol del vino. Poner el sofrito en un vaso batidor y triturar.
Volver a poner la salsa en la cazuela y añadir el seitán. Dejar que cueza 1 minuto.
Hacer la guarnición que nos venga de gusto y servir el seitán con ella.