Este postre es ideal cuando tienes fresas que se empiezan a blandear. No gusta comerlas blandas, pero tampoco están para tirar. La primera vez que hice este postre tenía las fresas así, blandurrias, pero tuvo tanto éxito el postre que compro fresas expresamente para hacerlo. También es fenomenal cocinarlo cuando has comprado una caja y no saben a nada… ¡Animaos!

1 kg de fresas
3 cucharadas de azúcar
1 chorrito pequeño de vinagre de frambuesa o manzana
1 clavo de olor
5 cardamomos verdes
1 cucharadita de pimienta de Jamaica
1 cucharadita de pimienta de Sichuan
½ cucharadita de pimienta rosa
3 hojas de menta
Mango cortado en cuadraditos (opcional)
Hojas de menta para decorar
Limpiar y cortar las fresas, ponerlas en una cazuela.
Dar un golpe a los cardamomos para que se abran y al cocer puedan salir las semillas.
Echar a las fresas todos los ingredientes y ponerlas en el fuego suave hasta que las fresas estén cocidas.
Triturar con un túrmix y dejar reposar mínimo 30 minutos (si lo dejas de un día para otro, estupendo) para que infusionen bien las especias.
Pasarlo por un colador para que quede bien fino.
Poner en vasitos o donde vaya a servirse y poner en la nevera para que esté bien frio.
Decorar con unos cuadrados de mango y unas hojitas de menta.