Si alguna vez me pierdo, buscadme en El Bierzo… Un lugar precioso con una gente increíble, en ningún sitio me he encontrado con gente tan amable y simpática y no hablo solo de la que se dedica al turismo… Ya tenéis otra receta de El Bierzo publicada (Seitán en escabeche con ensalada de pimientos). Ahora os pongo su tortilla de patatas, es típica de allí y está divina. Os animo a que la hagáis y aún mejor, os animo a que visitéis El Bierzo y os alojéis en La Moncloa de San Lázaro (Cacabelos) donde la comimos. Algún día volveremos y repetiremos alojamiento…

2 patatas grandes
1 cebolla
400 gr tomate triturado o el necesario
4 cucharadas de harina de garbanzo
Agua necesaria
1 chorrito de leche vegetal sin azúcar añadido
Sal negra del Himalaya o Kala Manak (sabe y huele a huevo)
Sal normal
Aceite de oliva virgen extra
Pelar y lavar las patatas, cortarlas en bastoncitos y después en cuadrados no muy grandes.
Pelar y cortar la cebolla en juliana fina.
En una sartén poner bastante aceite y cuando se caliente echar las patatas y la cebolla, sal (normal) mezclar y dejar que se hagan a fuego lento. Ir removiendo de vez en cuando hasta que estén bien hechas y blanditas.
En otra sartén poned aceite de oliva y freír el tomate triturado con sal hasta que esté bien hecho. Si tenéis frito casero (mejor hecho por vosotr@s) ganáis mucho tiempo.
Cuando estén las patatas hechas, escurrirlas para sacar el exceso de aceite.
En un bol poner la harina de garbanzo, la sal negra del Himalaya, el chorrito de leche vegetal y el agua necesaria y batir bien hasta que tenga una textura como de huevo batido y sin grumos, procurad que no quede muy espeso o no saldrá jugosa (pero tampoco excesivamente líquido).
En la sartén donde se han frito las patatas, se le echan 3 cucharadas del aceite que hemos escurrido, añadir las patatas con la cebolla y el “huevo” batido, repartir y cuajar la tortilla por los dos lados.
En una cazuela de barro que quepa la tortilla, echar ¾ partes del tomate, poner la tortilla encima que se hunda y echar el resto por encima y repartirlo con una cuchara de forma que se vea la tortilla algo manchada con el tomate. ¡DELICIOSA!