Las algas son beneficiosas para todos por sus muchas propiedades. Se consideran las verduras del mar, con el mismo ciclo que las verduras terrestres. Crecen en aguas dulces y saladas, se pueden encontrar a nivel del mar o en las profundidades y tienen propiedades antiinflamatorias, antibacterianas y antioxidantes. Aportan mucho calcio, hierro y yodo. Además, son alcalinizantes y una buena fuente de fibra alimentaria. Su consumo es más tradicional en Oriente donde está muy presente en sus cocinas. En España no es tan habitual comerlas sino es en Sushi, hay muchas variedades buenísimas que se pueden comer en guisos, arroces, etc. Os aconsejo que compréis las de Galicia ecológicas, salen estupendas en cualquiera de sus variedades. Aquí os pongo otra receta de albóndigas con algas que hago… ¡Que aproveche!

2 tazas de proteína de guisante (unos 100 gr.)
2 cucharadas de alga Nori en copos
3 dientes de ajo rallados
1 cucharada de perejil picado
2 huevos de lino (1 cda. lino molido+3 cdas. de agua= 1 huevo)
1 cucharada de levadura nutricional
2 cucharadas de gluten
1 cucharada de Psylium (sirve para amalgamar, de venta en sitios especializados)
1 cucharadita de sal vikinga
1 cucharada rasa de miso blanco
Sal
Pimienta
Caldo vegetal
PARA LA SALSA
2 dientes de ajo
1 cebolla
1 o 2 cucharadas de harina de tapioca, maíz o arroz (sino tienes ponla de trigo)
100 ml de vino blanco seco
1 cucharada de salsa de pescado (receta en salsas)
½ manojo hermoso de perejil picado
2-3 cucharadas de aceite de oliva virgen
PARA HACER LAS ALBÓNDIGAS:
Poner en remojo la proteína de guisante en el caldo caliente. Y las algas en agua caliente 15m.
Escurrir las dos cosas reservando el agua y el caldo de cada una para la salsa. Apretar bien la proteína para que quede lo más seca posible.
En un bol poner la proteína de guisante, las algas, los ajos, el perejil, los huevos de lino, el Psylium, gluten, la sal vikinga, la sal normal, pimienta y el miso.
Mezclar todo bien y dejar reposar en la nevera mientras hacemos la salsa.
PARA LA SALSA:
Picar los dientes de ajo y la cebolla en cuadraditos pequeños (brunoise). En una cazuela poner el aceite y pocharlos hasta que la cebolla esté transparente.
Añadir la harina, cocinarla 1 minuto y añadir el vino blanco, el caldo y el agua reservados de remojar la proteína de guisante y las algas (mezclar los dos líquidos e ir añadiendo poco a poco hasta que tengamos el espesor deseado) deshacer bien los grumos de la harina y cocinar hasta que esté hecha la salsa. Añadir el perejil picado. Apagar el fuego.
PASO FINAL:
En una sartén grande calentar bastante aceite. Hacer las albóndigas con la masa, pasar por harina y freírlas hasta que queden doraditas. Escurrir en papel de cocina.
Calentar de nuevo la salsa y poner las albóndigas dentro. Dejar un minuto y ya se puede servir
NOTA:
El Psylium lo podéis comprar en tiendas de venta a granel, tiendas de especias o tiendas de productos veganos. No tiene sabor, ayuda a amalgamar bien albóndigas, hamburguesas… Incluso es utilizado para panes sin gluten.