Esta salchicha tiene muchas posibilidades y queda muy buena. Partida por la mitad, a lo largo, y doradita en un poco de aceite, es estupenda. Veréis que hay varios platos que la llevan. Para acompañar unas legumbres, un trigo o arroz cocidos, con tomates o pisto… No perdáis la oportunidad para que os ayuden los peques.

250 gr de gluten
2 cucharadas de harina blanca
3 cucharadas soperas de pan rallado (opcional 2 de pan rallado y 1 de levadura nutricional)
1 cucharadita de sal
½ cucharadita de pimienta blanca molida
½ cucharadita de comino en grano
1 cucharadita de comino molido
2 cucharadas de orégano seco
1 cebolla pequeña cortada muy pequeñita (utilizar vaso triturador)
2 dientes de ajo cortados muy pequeños
½ cucharadita de pimienta negra molida
2 pastillas de caldo de verduras
1 taza de agua (240 ml)
½ taza de vino blanco seco
Zumo de ½ limón
1 ½ cucharadas de mostaza de Dijon
En un cazo poner el agua a hervir y deshacer las pastillas de caldo.
En un bol, mezclar todos los ingredientes secos, la cebolla y el ajo.
En el cazo donde está el caldo, añadir el vino, el zumo de limón y la mostaza. Mezclar bien y añadirlo al gluten.
Mezclar muy bien con la mano un buen rato (3 a 5 minutos).
Cortar papel film y poner porciones, hacer los bratwurst. Ir girándolos para hacer la forma de la salchicha, un poquito más gordita que la normal, cerrar muy bien las puntas, con un nudo o con cuerda de cocina.
Poner una olla al fuego con agua, cuando arranque a hervir, poner los bratwurst y cocer 1 hora.
Dejar enfriar en el agua.
Sacarlas cuando estén frías, secarlas, poner en bolsa y congelar. Duran 6 meses.
NOTA:
Al cocer se engordan un poco.
Según el grosor que pongas, salen entre 5 y 6.