Fantásticas. Me encantan y al igual que el resto de embutidos son fáciles de hacer, se pueden congelar y cuando tienes el día vago te sacan de apuros.

2 tazas de gluten
1 cucharada de harina de trigo integral
1 cebolla roja
2 dientes de ajo
1 cucharada de levadura nutricional
1 cucharada de pimentón ahumado (o dulce)
1 cucharadita de orégano
1 cucharadita de chile molido (opcional)
Nuez moscada
Sal
Pimienta negra recién molida
2 cucharadas de salsa de soja
2 cucharaditas de mostaza (tipo Dijon)
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
2 tazas de agua fría
Picar muy pequeñito, la cebolla y los ajos (ideal en el vaso picador)
En un bol, mezclar todos los ingredientes secos, la cebolla y el ajo picados.
Añadir nuez moscada, la cantidad que creáis necesaria, la sal y pimienta molida.
En otro bol, mezclar muy bien los líquidos y la mostaza. Añadirla a la mezcla seca.
Mezclar bien con la mano durante 1 o 2 minutos.
Cortar papel film, poner masa y enrollar haciendo las salchichas, apretando bien y cerrando muy bien las puntas, haciendo un nudo o con cuerda de cocina.
Poner agua a hervir en una olla que quepan todas. Cocer durante 1 hora con la olla tapada.
Cuando estén, sacar del agua y dejar enfriar. Secar el film, meter en bolsa de congelación. Duran 6 meses.
NOTA:
Engordan un poco al cocer.
Según el grosor que pongas, salen de 6 a 8 salchichas.
Si prefieres más cantidad, sólo hay que doblar los ingredientes.