Con este plato, hace ya unos añitos, conseguí que nuestra hija comiera coliflor… La verdad es que, con la bechamel, el gratinado… Es fácil que los niños la coman. Hice las flores no muy grandes y cuando le puse el plato le dije que eran patatas con bechamel… ¡Qué bueno que está esto! Cuando terminó de comer le dije que llevaba coliflor… ¡Su cara era un cromo! Pero a partir de ese día, lo pedía ella. Ahora se ríe de la anécdota 😊

2 patatas grandes
1 coliflor mediana-pequeña
3-4 cucharadas de harina
3 cucharadas de aceite de oliva (o margarina)
Leche vegetal (yo puse de avena)
Pimienta
Nuez moscada
Sal
Parmegano (receta en quesos)
Pelar las patatas, lavarlas y cortarlas en trozos de bocado.
Cortar la coliflor en flores no muy grandes, lavarla.
En una olla poner agua con sal. Cuando hierva echar las patatas y la coliflor. Cocer hasta que estén tiernas las patatas.
Escurrir bien y ponerlas en una bandeja apta para el horno.
Precalentar el horno a 200º
En un cazo poner el aceite, cuando coja un poco de temperatura echar la harina, remover hasta que se cocine un poco. Entonces ir echando la leche poco a poco y remover con unas varillas para que se quiten los grumos. Echar la leche que necesite. Añadir sal, pimienta y nuez moscada rallada, dejar hasta que espese y tenga la textura que queremos. Si quedan grumos pasar el túrmix.
Echar la bechamel a las patatas y coliflor y mezclar para que quede todo impregnado, espolvorear parmegano por encima.
Gratinar hasta que el parmegano esté doradito.