En general en casa nos gustan mucho los curris, éste es especialmente sencillo con pocas especias, pero igual de sabroso. Ideal cuando tienes prisa, pero como cualquier guiso, si tiene unas horitas mejor. Os iré poniendo de vez en cuando curris diferentes, son platos únicos que en casa suelo acompañar con una ensalada sencilla de lechuga o escarola con rabanitos y lo que convenga…)

200 gr de lenteja roja
2 boniatos medianos
300 gr de tomate triturado
200 gr de garbanzos cocidos
1 cebolla picada pequeña
2 dientes de ajo picados pequeños
2 cucharaditas rasas de comino molido
1 cucharadita de comino en grano
1 cucharadita de cúrcuma
Pimienta negra recién molida
2 cucharadas de Aceite de Oliva Virgen Extra
2 guindillas rojas picadas sin semillas ni nervios (Opcional)
Cilantro y albahaca (las hojas enteras o picados groseramente)
Sal
Pelar y cortar en trozos de bocado los boniatos, ponerlos en una cazuela y añadirle las lentejas.
Cubrir con agua hasta llegar a 2 o 3 dedos por encima.
Llevar a hervor suave y añadir 1 cucharada de aceite, sal, cúrcuma y pimienta.
Dejar hasta que el boniato y las lentejas estén tiernos (la lenteja se quedara deshecha) Tiene que quedar espesito, echarle los garbanzos. Dejar con el fuego muy muy bajo o apagarlo hasta que no esté el sofrito hecho.
En una sartén poner la otra cucharada de aceite y rehogar la cebolla y el ajo picados.
Cuando esté hecha, se le añade el tomate y la guindilla, si se desea picante (Si ponéis el tomate que ya esté frito, iréis mucho más deprisa, no tendréis que esperar los 10m).
Dejar cocinar 10 minutos y añadirle el comino (si está ya frito, dejarlo 1 minuto) Mezclar bien y añadirlo a las lentejas y los garbanzos. Mezclar que quede bien repartido, dejar 1 o 2 minutos.
Servir con las hojas de cilantro y albahaca por encima.