Un plato que proviene de Turquía. No deja de ser cocina mediterránea y maravillosa: llena de sabor, olor y color. Son sencillas de hacer y lo mejor de todo es ver como disfrutan los comensales… ¿Viajamos?

1 ½ vasos de lentejas rojas
2 vasos de bulgur
1 cebolla grande
3 cucharadas de concentrado de tomate
1 cucharada de carne de pimiento choricero
1 lechuga
3 cucharadas de Aceite de Oliva Virgen Extra
2 cebolletas picadas pequeñas
½ manojo de perejil
1 cucharadita de guindilla en copos
1 cucharadita de menta fresca picada
1 cucharadita de pimentón
1 cucharadita de comino molido
1 cucharadita de pimienta negra recién molida
Zumo de limón
En una olla echar las lentejas y cubrirlas de agua que pase un dedo, echarles sal. Cocinar a fuego lento.
Cocer el bulgur en agua con sal, cuando esté, escurrir y reservar.
Cortar la cebolla pequeña. En una sartén con el aceite sofreírla, cuando esté translúcida, añadir la pasta de tomate y pimiento y mezclar bien. Apagar el fuego y reservar.
Cuando estén cocidas las lentejas (quedarán sin agua) añadir el bulgur y el sofrito y mezclar bien.
Dejar reposar 15 minutos con el fuego apagado.
Pasados los 15 minutos, probar de sal. Añadir las hierbas picadas, las cebolletas picadas y todas las especias. Amasar bien con las manos.
Cortar las hojas de lechuga del tamaño que vayamos a hacer las albóndigas y ponerlas en la bandeja de servir.
Hacer bolas con las manos, y después ovaladas y dejar los dedos marcados en la masa.
Poner una en cada hoja de lechuga. Cuando estén todas, esparcir por encima el perejil picado y zumo de limón.
Se come envolviendo cada albóndiga con la hoja de lechuga. ACOMPAÑAR con la Ensalada de cuchara (receta en entrantes)