Esta mortadela la saqué del recetario de Santuario Gaia. Le he cambiado algún ingrediente, pero queda igual de buena. Es relativamente fácil de hacer y es un gustazo comerse un bocadillito con ella o hacer un aperitivo. Os animo a que entréis en la página del Santuario, el trabajo que hace esta gente es encomiable y podréis ver que ser vegetariano o vegano no es ninguna moda, es una filosofía de vida y respeto… Y si podéis, apadrinad algún animalito (no humano) ellos se lo merecen.

200 gr de anacardos crudos remojados, escurridos y lavados
35 gr de levadura nutricional
3 cucharaditas de sal
2 cucharaditas de cebolla en polvo
2 cucharaditas de ajo en polvo
1 cucharadita de tomillo seco
2 cucharadas de zumo de limón
2 cucharadas de concentrado de tomate
1 remolacha pequeña cocida
600 ml de agua
3 cucharadas de agar-agar en polvo
Aceitunas rellenas de pimiento
Cortar las aceitunas en rodajas y reservar.
En un vaso de batir alargado, triturar todos los ingredientes, menos el agua, el agar-agar y las olivas.
Cuando esté triturado, reservar.
Poner el agar-agar en el agua mezclar y poner a hervir.
Cuando arranque el hervor, se empezará a espesar, entonces, añadirlo a la masa reservada y volver a triturar, para que el agar-agar, quede muy bien integrado con el resto.
Añadir las aceitunas y mezclar con una cuchara para que se repartan por toda la masa.
Dejar en el mismo vaso que se hace la mezcla, así tendrá la forma redonda.
Tapar con film tocando el producto para que no se seque y si tiene tapa el vaso, taparla.
Dejar enfriar en la nevera.
NOTA:
Se puede cortar en lonchas y congelar… Si es que dura lo suficiente