En casa nos gustan mucho los curris, así que hago bastantes y muy variados. No tiene por qué ser siempre igual. Éste en concreto suelo hacerlo en invierno por la temporada de algunas raíces como el boniato, topinambur, nabo negro… En esta ocasión os pongo éstas, pero naturalmente podéis hacerla con las raíces que queráis y más os gusten o encontréis en el mercado… Las cantidades que pongo aquí dan perfectamente para 6-8 personas. ¡No os asustéis! Estaréis más rato leyendo los ingredientes que haciendo la receta. El truco es tenerlo todo preparado antes de comenzar a cocinar.

1 nabo negro
1 nabo blanco
1 chirivía
2-3 salsifí
2-3 topinambur
2 zanahorias grandes
1 boniato
1 o 2 patatas
1 colinabo verde
1 colinabo morado
1 cebolla
1 cucharadita de mostaza en grano
1 cucharadita de comino en grano
2 hojas de lima kafir
5-6 tomates maduros rallados
1 cucharadita de cada de comino en polvo, cilantro en polvo, cúrcuma, pimienta molida
¼ cucharadita de clavo en polvo
½ cucharadita de canela en polvo
1 ½ cucharadita de curry verde thai (si no tenéis el normal)
1 lata de leche de coco
Sal
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Picar la cebolla en trozos medianos.
En una cazuela con el aceite, sofreír a fuego lento la mostaza en grano y el comino en grano.
Cuando desprendan el olor, añadir la cebolla. Cuando esté translúcida, añadir el tomate, las hojas de lima kafir y las especias en polvo.
Mezclar bien y añadir las raíces, limpias, peladas y cortadas en trozo de bocado, agua hasta cubrirlas, sal.
A media cocción, añadir la leche de coco. Dejar hasta que esté todo cocinado y el caldo reducido.
Servir y acompañar con arroz, lentejas o lo que más os guste. En este caso yo lo acompaño con un arroz negro (tipo Venere)