Esta ensalada, al igual que el nombre de mi Blog, es un guiño a mi madre. Ella me enseñó a cocinar y esta es una de las ensaladas que nos gustaban mucho en casa. Como eramos una familia grande, hacía bastante cantidad para que sobrara y la noche del día siguiente la ponía para cenar con sardinas o boquerón fritos y un huevo frito, así los niños comíamos pescado sin protestar… Si no te comes el pescado, no te comes la ensalada… ¡Gracias mama!

5 tomates maduros pero fuertes grandes
4 pimientos rojos grandes
1 diente de ajo
1 ½ cucharadita de comino en grano
Sal
Aceite de oliva virgen extra (el que necesite)
Lavar y secar los tomates y los pimientos.
Asarlos al horno a 210-220º cuando estén asados, sacarlos, taparlos con papel de aluminio o un trapo.
Cuando se puedan manejar sin quemarnos, pelar los pimientos, sacar las semillas, nervios y pezón.
Procurar no ponerlos debajo del grifo, pierden sabor. Lo mejor es mojarse las manos e ir manipulando hasta que queden bien limpios.
Pelar los tomates.
En un bol grande, cortar los tomates a trozos (desechando la parte dura) y los pimientos, hacer tiras y cortar en cuadrados.
En un mortero, majar el ajo pelado y el comino. Si al tenerlo majado, notáis que sobresale más el olor del ajo, añadir un poco más de comino, el olor tiene que ser equilibrado.
Añadir la pasta a los tomates y pimientos, echar sal y el aceite necesario, como en cualquier ensalada. Probar por si le falta sal o aceite. Mezclar muy bien y reservar.
NOTA:
Cocer patatas y judías verdes. Aliñar con la ensalada en lugar de aceite
