Esta ensalada siempre la hago para acompañar las deliciosas “albóndigas de lenteja roja”. Es el complemento ideal. Está increíblemente buena y lo mejor es comerla con cuchara, de ahí su nombre… Nunca temáis a comprar especias de todo tipo, son geniales y duran muchísimo, como habréis visto en mis recetas utilizo bastantes, además son clave para que un plato soso se convierta en divino (tengo dos armarios de cocina dedicados a las especias… Siiii, llamadme loca, pero las utilizo…)

2 tomates para ensalada rojos y fuertes
½ pepino (si es pequeño 1)
½ cebolla roja
Un buen puñado de perejil picado
Un puñado de nueces
½ pimiento verde (si es pequeño 1)
1 cucharada de Zumaque (Sumac)
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
½ cucharadita de comino molido
Zumo de ½ limón
Sal
Pimienta negra recién molida
1 ½ cucharadita de pimentón ahumado (en el envase pone agridulce) o normal
Picar en brunoise los tomates, pepino (si tiene muchas semillas mejor quitarlas) cebolla y pimiento y ponedlas en un bol. Mezclar.
Cortar las nueces con un cuchillo y añadirlas a la ensalada, echar el perejil picado, el zumaque, comino, sal, pimienta, pimentón, aceite y zumo de limón. Mezclar bien y probar si le falta sal, aceite o especias y corregir.
Muy recomendable con las albóndigas de lentejas rojas (receta en principales)