Sencilla pero deliciosa. Tal como he dicho en la vegetariana, yo pelo y corto las verduras, pero se puede hacer congelada o con otras verduras, eso os lo dejo a vuestro gusto. Ahí va mi versión de tan humilde y delicioso plato.
NOTA: a los pocos meses de publicar esta receta, salió al mercado atún vegano. Yo utilizo la marca Vuna de venta en Carrefour. Añadirlo a la ensaladilla. Sencillamente alucinante.

2 patatas grandes
2 zanahorias grandes
1 pimiento rojo asado (o de bote o lata)
Olivas rellenas de pimiento rojo
200 gr de guisantes
1 vaso de aceite de girasol
½ vaso de leche de soja
1 diente de ajo pequeño
Sal o Sal Kala-Namak (tiene sabor a huevo)
Tener la leche a la misma temperatura que el aceite o la veganesa no quedará bien.
Pelar las patatas y las zanahorias y cortarlas en cuadraditos pequeños (tipo brunoise, más o menos).
Poner a hervir agua con sal, cuando arranque el hervor añadir las patatas, las zanahorias y los guisantes. Dejar cocer hasta que las patatas estén hechas. Escurrir y dejar que se enfríe.
Hacer la veganesa:
En un tarro poner el aceite, la leche, el ajo y un poquito de sal. Triturar dejando el brazo del túrmix en el fondo y cuando empiece a mezclarse ir subiendo y bajando hasta obtener la veganesa.
Si lo deseáis, podéis sustituir el ajo por una cucharadita de mostaza de Dijon, o 1 diente de ajo negro, o poner 2 cucharaditas de zumo de limón, o 2 cucharaditas de vinagre de manzana.
Mezclar la veganesa con la ensaladilla o servirla a parte para que cada comensal se ponga la cantidad que desee.